Por primera vez Bogotá tiene Política Pública de Lectura, Escritura y Oralidad

– Con una inversión de 428.746 millones de pesos, ‘La Política Pública de Lectura, Escritura y Oralidad’ (La LEO) busca ampliar las oportunidades de acceso de la ciudadanía a espacios y prácticas de la cultura escrita y oral en Bogotá.

-Su implementación contempla 77 acciones, entre proyectos, estrategias y productos hasta el año 2040. En este plan de acción participan 9 sectores y 13 entidades distritales.

-Esta iniciativa es liderada por las secretarías de Cultura, Recreación y Deporte (SCRD), y de Educación del Distrito (SED), junto con el Instituto Distrital de las Artes (Idartes), entidades encargadas de trazar la hoja de ruta para los espacios de lectura del presente y del futuro de Bogotá.

Por primera vez Bogotá tiene Política Pública de Lectura, Escritura y Oralidad

22 de diciembre en la Biblioteca Pública Virgilio Barco, el Distrito lanzó ‘La Política Pública de Lectura, Escritura y Oralidad’ (La LEO), bajo la apuesta del plan ‘Leer para la vida’ de la capital, que se centra en la ciudadanía y se enfoca en cerrar las brechas de acceso a la lectura, la escritura y la oralidad.

Es la primera vez que se formula y se sanciona una política pública de cultura escrita y oral que, desde una perspectiva intersectorial y de enfoques, establece a largo plazo (2022-2040) los lineamientos y las acciones del sector público. La LEO fue aprobada en sesión Conpes el 12 de agosto de 2022 por medio de decreto intersectorial.

Al respecto Catalina Valencia, secretaria de Cultura, Recreación y Deporte, reveló que “este es un trabajo orientado por las líneas estratégicas del plan de lectura, escritura y oralidad Leer para la vida y que desarrollamos en conjunto con la Secretaría de Educación e Idartes. La LEO será una política pública con una perspectiva de inclusión desde el acceso universal y desde el abordaje de enfoques de derechos humanos, poblacional-diferencial, territorial, ambiental y de género. Es la primera política pública del sector que se diseña centrada en sus beneficiarios con una inversión de $256 mil millones para el sector Cultura.”.

Para Edna Bonilla Sebá, secretaria de Educación del Distrito, con esta política se ratifica el compromiso del sector en el cierre de brechas. “Trazamos un camino para garantizar que la lectura y escritura sean la base de los aprendizajes esenciales en los primeros ciclos de formación, al tiempo que se fortalecen las bibliotecas escolares con el trabajo en red y la formación de mediadores y se incentivan escenarios de innovación y articulación con los distintos actores de la comunidad educativa”.

La LEO se desarrolla a través de seis ejes que tienen en cuenta aspectos transversales como las prácticas de lectura, escritura y oralidad; la cultura digital; el desarrollo humano; la condición lectora; las prácticas expansivas, y los enfoques de derechos, género y diversidad sexual, poblacional-diferencial (grupos étnicos, personas con discapacidad y curso de vida), territorial y ambiental.

Con la implementación de esta Política se busca garantizar derechos educativos y culturales, fundamentales para el ejercicio de una ciudadanía plena y democrática.

Al respecto Rafael Tamayo, director de Lectura y Bibliotecas de la SCRD y BibloRed, afirmó que desde 2020 se empezó el proceso de formulación de la Política Pública. “El proceso incluyó un ejercicio de diagnóstico que hace un análisis de los últimos 20 años de acciones de política pública alrededor de la lectura, la escritura y la oralidad en la ciudad, un proceso de agenda pública en el que se desarrollaron 40 espacios de participación ciudadana con 12 grupos poblacionales y el diseño e implementación de la primera encuesta de lectura, escritura, oralidad y espacios de lectura en la que participaron más de 3.500 personas”, precisó el funcionario.

«El proceso de construcción de la política fue un ejercicio conjunto entre ciudadanía, agentes del libro e institucionalidad que permitió identificar y priorizar tanto las necesidades como las líneas de intervención en asuntos relacionados con  los procesos creativos y productivos del ecosistema del libro, la investigación, la oferta intercultural y diversa, el desarrollo de infraestructura física y digital, el acceso a la cultura escrita y la investigación con el propósito último de que todas y todos los habitantes del distrito a lo largo de la vida y en cada uno de los variados territorios de la ciudad se apropien y ejerzan efectivamente sus derechos culturales en torno a la lectura, la escritura y la oralidad», puntualizó Mauricio Galeano Vargas, director del Instituto Distrital de las Artes, Idartes.

La lectura, un plan intrínseco de las y los bogotanos

Dentro los hallazgos más relevantes de la Encuesta de Lectura, Escritura, Oralidad y espacios de lectura realizada por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte se reveló que la pandemia cambió los hábitos lectores de las y los bogotanos; entre el 2021 y el 2022 el índice de lectura fue de 4.6, lo cual corresponde al número de libros leídos por las y los ciudadanos encuestados, tanto en formato digital como impreso.

Por su parte, el índice de lectura de la población exclusivamente lectora fue de 7,2; este indicador surge de una encuesta exclusiva sobre los diversos hábitos lectores de la población bogotana.

El proceso de formulación de La LEO incluyó la realización del Reto Bogotá Abierta en conjunto con el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal (Idpac), en el que se consultó sobre las barreras de acceso a la lectura, la escritura y la oralidad en donde participaron 300 personas. Los resultados dieron una visión sobre las preocupaciones e intereses de la ciudadanía en Bogotá respecto al acceso a las prácticas de lectura, escritura y oralidad, estableciendo la necesidad de una política pública comprometida con transformaciones sociales y culturales a largo plazo y orientada al cumplimiento de los objetivos estratégicos del Plan de Desarrollo Distrital que contempla la agenda de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a 2030, establecidos por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y la visión de la ciudad planteada en plan distrital de desarrollo, Un nuevo contrato social y ambiental para el siglo XXI.

Para el sector Cultura se tiene prevista una inversión de $256 mil millones.

Plan de acción desde el sector Cultura:

1. Oferta de servicios bibliotecarios y de la cultura escrita desde el diseño universal.

2. Oferta diferencial de servicios bibliotecarios y de la cultura escrita, para los grupos diferenciales que habitan Bogotá.

3. Programas de formación posgradual y permanente ofertados a docentes y directivos docentes relacionados con lectura, escritura y oralidad.

4. Red de semilleros de investigación sobre la cultura escrita en Bogotá con componente barrial.

5. Territorios lectores completamente dotados en la ruralidad y zonas deficitarias.

6. El inicio de la construcción de la oraloteca para promover las prácticas de la oralidad en la ciudadanía.

7. Actividades de fortalecimiento para editoriales independientes, emergentes y comunitarias, y librerías independientes.

8. impulso a acciones realizadas para aportar a la disminución del impacto medioambiental en el sector del libro y la lectura en Bogotá.

9. Creación e implementación de protocolo de prevención y atención de violencias basadas en género en BibloRed.

10. Estrategia colectiva para la desvinculación de los niños, niñas y adolescentes del trabajo infantil desde circuitos de escritura, lectura y oralidad.

Diagnóstico de lectura en colegios

Durante la construcción de esta política, la Secretaría de Educación del Distrito (SED) realizó un diagnóstico de la situación de lectura en los colegios de Bogotá, la revisión documental de referentes distritales, nacionales e internacionales y las principales acciones estratégicas que desarrolla la entidad para aportar a la consolidación de competencias de lectura y escritura y el fortalecimiento de las bibliotecas escolares.

En este escenario, es importante resaltar que los resultados en el mejoramiento de los aprendizajes esenciales en lectura y escritura de niñas y niños de los primeros grados escolares muestran que en 2021 el progreso estuvo en el orden del 30%. Esto después de identificar que más del 50% de los estudiantes se encontraba en niveles mínimos e insuficientes de desempeño, es decir, que no habían desarrollado la conciencia fonológica, el principio alfabético, no comprendían un texto sencillo y no podían producir un texto corto.

Hoy siguen mejorando sus aprendizajes: ese 30% se incrementó a un 81% para los estudiantes de 1° y un 146% para los de 3°.

En este proceso de trabajo previo, también se realizaron mesas consultivas con la Misión de Educadores y sabiduría ciudadana y con las comunidades educativas en las que participaron madres, padres y cuidadores, docentes de educación inicial y primer ciclo, docentes del área de lenguaje y bibliotecarios y bibliotecarias escolares.

Para el sector educativo se tiene prevista una inversión de $86 mil millones.

Plan de acción desde el sector educativo:

  1. Cualificación de funcionarios asignados a las bibliotecas escolares.

  2. Estímulos al fomento LEO e innovación.

  3. Programas de formación posgradual y permanente dirigida a docentes y directivos docentes del Distrito en la línea de lectura, escritura y oralidad.

  4. Plan de Fortalecimiento de la Lectura y la Escritura que busca el acompañamiento pedagógico para la transformación de las prácticas de la lectura y la escritura en los colegios para garantizar el aprendizaje del código escrito en el tiempo adecuado.

  5. Estrategias de transversalización de competencias comunicativas para el fortalecimiento de procesos de oralidad, lectura y escritura desde una perspectiva de participación ciudadana a lo largo de la vida.

  6. Diseño e implementación de la Red de Bibliotecas Escolares y su articulación al Sistema Distrital de Bibliotecas.

  7. Plan de Fortalecimiento de las Bibliotecas Escolares que busca la transformación de servicios básicos, complementarios y especializados para las bibliotecas escolares de la ciudad.

  8. Bibliotecas escolares y territorio con estrategias de extensión de la biblioteca escolar a la comunidad para que familias y demás grupos poblacionales puedan hacer uso de la biblioteca y que fomenten el acceso a la cultura escrita.

  9. Estrategias de fortalecimiento de colecciones digitales y físicas para las bibliotecas escolares digitales y físicas de las instituciones educativas, en líneas como colecciones básicas, profundización, especialización, diversidad y formatos digitales

  10. Estrategia de acompañamiento diferencial a las bibliotecas escolares rurales.Visita: La Leo y apropiarte de sus acciones y objetivos estratégicos.

 

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