Adriana Pérez, la mujer que unió a los textileros para superar la crisis

Publicado por: Libian Barreto

Con la estrategia #EstaEsMiBogotá, la Secretaría de Gobierno ha descubierto historias de la ciudadanía que no se rindió ante las adversidades de la pandemia, y que, por el contrario, fortaleció sus proyectos de vida.    Un importante ejemplo es un grupo de textileros, confeccionistas y marroquineros del centro de Bogotá enfrentaron una de las perores crisis en su historia gracias al tesón de una mujer que no se dejó vencer.

Confeccionistas y textileros se unieron durante la pandemia - FOTO: Prensa Secretaría de Gobierno

Adriana Pérez lleva más de 7 años trabajando como textilera y se considera una mujer echada para adelante. Por eso, cuando apareció la pandemia y vio que no podía vender sus productos, no se dejó derrumbar y de inmediato vio una forma para hacerle frente a la crisis: confeccionar tapabocas y comercializarlos.    “Nadie estaba comprando bolsos ni ropa por el tema de que no podían salir, entonces decidimos modificar las máquinas debido a que desde el Gobierno se dijo que lo que se necesitaba ahora era confeccionar tapabocas”, cuenta.    En ese momento empezaron a subir el precio de las telas para los tapabocas: el precio de fabricación salía a $500 o $600.

Confeccionistas y textileros se unieron durante la pandemia - FOTO: Prensa Secretaría de Gobierno

Sin embargo, el Gobierno al poco tiempo anunció que los tapabocas cosidos no servían porque no cumplían con las normas de seguridad, sino que debían ser termosellados.    “Ahí perdimos toda la comercialización y nos quedamos con los tapabocas cosidos; más de 6 millones de tapabocas, y ahí empezamos a perder todos“, exclamó.    Este primer tropiezo, en el que cada comerciante perdió cerca de 10 millones de pesos, no fue objeto para frenarla ni a ella ni a un grupo de 40 fabricantes y aliados que pasaron por la misma situación. Entonces ella decidió crear una cooperativa que los agrupara a todos y con la cual pudieran salir adelante y superar las pérdidas por las confecciones erradas.

Confeccionistas y textileros se unieron durante la pandemia - FOTO: Prensa Secretaría de Gobierno

Pronto sacaron los papeles que solicitaba la Cámara de Comercio de Bogotá y pusieron en marcha de nuevo el negocio, recuperando las pérdidas que inicialmente tuvieron.    Mantuvieron las especificaciones exigidas y los textileros comenzaron su recuperación económica. ”La moraleja es que la unión hace la fuerza, lo que nos dejó la pandemia es que entre todos nos podíamos ayudar pero siempre y cuando todo se hiciera legalmente”, finalizó.

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